Tag Archives: revueltas mundo árabe

15O: indignación global

Josep Maria Antentas y Esther Vivas

La jornada del 15 de octubre (15O) ha sido la primera respuesta global coordinada a la crisis y señala la emergencia de un nuevo movimiento internacional. Con las revoluciones del norte de África como aguijón inicial, mediante un efecto de emulación e imitación, la protesta llegó a la periferia de Europa. El mundo Mediterráneo se situaba así en el epicentro de esta nueva oleada de contestación social, en un momento donde entrábamos en una segunda fase de la crisis que tiene en la zona euro su punto focal.

Poco a poco la rebelión de los indignados ha ido tomando una dimensión internacional verdadera, más allá de las acciones de simpatía y solidaridad. Primero fue el movimiento de protesta griego, precedente al español y a las revueltas del mundo árabe, quien integró la simbología y los métodos del 15M e insertó su lógica en la dinámica internacional naciente. Después, ha sido sin duda el arranque de la protesta en Estados Unidos, todavía en un estadio inicial, la variable más relevante del momento, cuyo destino será crucial para el desarrollo global del movimiento. Continua llegint

Anuncis

La rebelión de l@s indignad@s. Notas desde la Plaza Tahrir de Barcelona

Por Esther Vivas y Josep Maria Antentas

Ya no hay dudas. El viento que ha electrizado el mundo árabe en los últimos meses, el espíritu de las protestas reiteradas en Grecia, de las luchas estudiantiles en Gran Bretaña e Italia, de las movilizaciones anti-Sarkozy en Francia… ha llegado al Estado español.

No son estos, pues, días de business as usual. Las confortables rutinas mercantiles de nuestra “democracia de mercado” y sus rituales electorales y mediáticos se han visto abruptamente alteradas por la irrupción imprevista en la calle y en el espacio público de la movilización ciudadana. Esta “rebelión de l@s indignad@s” inquieta a las élites políticas, siempre incómodas cuando la población se toma en serio la democracia… y decide empezar a practicarla por su cuenta.

Hace dos años y medio, cuando la crisis que estalló en septiembre de 2008 se rebeló de proporciones históricas, los “amos del mundo” vivieron un breve momento de pánico alarmados por la magnitud de una crisis que no habían previsto, por su falta de instrumentos teóricos para comprenderla y por el temor a una fuerte reacción social. Llegaron entonces las vacías proclamas de “refundación del capitalismo” y los falsos mea culpas que fueron evaporándose poco a poco, una vez apuntalado el sistema financiero y ante la ausencia de un estallido social.

La reacción social ha tardado en llegar. Desde el estallido de la crisis, las resistencias sociales han sido débiles. Ha habido un sesgo muy grande entre el descrédito del actual modelo económico y su traducción en acción colectiva. Varios factores lo explican, en particular, el miedo, la resignación frente a la situación actual, el escepticismo respecto a los sindicatos, la ausencia de referentes políticos y sociales, y la penetración entre los asalariados de los valores individualistas y consumistas.

El estallido actual no parte, sin embargo, de cero. Años de trabajo a pequeña escala de las redes y movimientos alternativos, de iniciativas y resistencias de impacto más limitado han mantenido la llama de la contestación en este periodo difícil. El 29S abrió también una primera brecha, aunque la desmovilización posterior de las direcciones de CCOO y UGT y la impresentable firma del pacto social cerró la vía de la movilización sindical y ahondó, aún más si cabe, el descrédito y desprestigio de los sindicatos mayoritarios entre la juventud combativa y quines ahora protagonizan las acampadas. Continua llegint


Nuestra propia revuelta

Por Jordi Calvo

Las revueltas del mundo árabe parecen haber inspirado al grupo ¡Democracia real YA! que empieza convocando a las personas desempleadas, mal remuneradas, subcontratadas, precarias y jóvenes. Quizá la mayoría de la población española que sobrevive como puede en una crisis que ya empiezo a sospechar que están alargando más de la cuenta para convencernos de que la única solución es lo que decía Margaret Tatcher en sus tiempos: más capitalismo, más libertad de mercado, menos políticas sociales… No, no solo lo parece, sino que es exactamente lo que está haciendo el Gobierno español, especialmente durante el último año.

Con este panorama político en el que el partido obrero gobierna para los patronos y en el que al Partido de la Patronal (PP) se le escapa la sonrisa cuando ven el trabajo sucio que le están haciendo sus contrincantes electorales directos, parece que no queden más alternativas. Además, nos dirán que votar a una tercera opción es tirar el voto. El Partido de la Patronal argumentará que debe gobernar el partido que más votos consiga, porque no sé como lo hacen pero nadie quiere pactar con ellos. El falso partido obrero dirá que hay que hacer un voto útil, para que no vuelva la derecha. ¡Pero si nunca se fueron! Por suerte, hay otras opciones para hacer un voto que como llama Wallerstein, nos sirva para defendernos (de la ofensiva neoliberal), aunque sea con voces minoritarias que parece que clamen en el desierto.

Afortunadamente, la política no es solo lo que pasa en los gobiernos, sino también lo que ocurre en los centros sociales, en las asambleas de barrio, en las reuniones “conspirativas” de inconformistas, en las protestas casi desapercibidas de ilusionadas activistas, en las campañas de entidades sociales, en las manifestaciones, en los manifiestos, en los blogs, en las webs… Dicen que las revueltas del mundo árabe son resultado de la iniciativa espontánea ciudadana. Yo creo que no se trata de algo tan espontáneo, sino que pequeños y grandes grupos han ido conformando una base crítica suficiente (a base de mucho trabajo) para que en un momento dado llenemos las calles y seamos capaces de resistir en una plaza hasta que caigan codiciosos y corruptos políticos y empresarios que llevan gobernando visible o invisiblemente nuestras vidas. Quizá la convocatoria del 15 de mayo no sea la definitiva, pero seguro que será un paso más hacia la conformación de nuestra propia revuelta.

Fuente:  Diario de un altermundista