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Del 15M al 12M15M: 5 breves apuntes para pensar la evolución de la movilización en un año

  1. En el 15M 2011 hubo poca gente, y de perfil más homogéneo, en las manifestaciones en comparación con las del 12M 2012. El 15M 2011 fue preparado sin que muchas de las personas activas en las diferentes ciudades tuvieran noticia, todo lo contrario que ahora. La convocatoria del domingo15 de mayo acabo siendo un desencadenante principal.
  2. Lo importante del 15M empezó a pasar en las plazas como espacios de confluencias de gente diversa con anhelos cercanos. En las acampadas había gente nueva, pero mucha vinculada a otras movilizaciones y eso fue clave para la organización, su duración y el trabajo que se realizó en ellas. Supuso la apertura a un nuevo periodo de movilización.
  3. Lo nuevo del 15M pudo estar en algunas de las reivindicaciones planteadas y propuestas desarrolladas. Pero conviene destacar el peso de actitudes promotoras de un trabajo horizontal, transversal, en cooperación entre gentes y colectivos diferentes. La voluntad y capacidad de incluir, pieza fundamenta. Todo esto ayuda a entender el crecimiento hacia el 12M15M actual.

  1. Las grandes transformaciones no se acostumbran a dar de la noche a la mañana, pero los cambios pueden iniciarse cuando uno menos se los espera y la percepción de lo posible pasa a ser otra.
  2. No estar en las plazas no significa haber desparecido, ni haber ido a menos. Viendo todo lo que se mueve en nuestras localidades parece que podemos estar en el punto de este período en el que más personas, hasta ahora, reflexiona críticamente sobre las prácticas que nos han llevado a la crisis, las políticas que se están tomando y el modelo de sociedad que hemos construido. Lo fundamental para la continuidad y el aumento de la movilización ha pasado por el desarrollo de proyectos desde diferentes espacios, pre15M o post15M, y con un amplia abanico de preocupaciones.
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Transformar un mundo en crisis: Razones y caminos de las movilizaciones – 15M2011-12/15M2012 – jornadas

Vivimos en tiempos de crisis y movilizaciones. Crisis económica, política, social … Y son muchas y diversas las movilizaciones que han surgido en nuestra sociedad como respuesta a realidades consideradas injustas. Muchas de ellas de una manera u otra han estado relacionadas con un fecha, el 15M de 2011. Quizá venían de antes o han surgido después, pero el hecho de desarrollarse en este período de movilizaciones les está dando una dimensión más amplia y profunda. Nos acercamos al primer aniversario de este punto de inflexión mientras se preparan las acciones locales y globales 12M-15M de 2012. Es un buen momento para analizar las razones, las ideas, las propuestas y los caminos de este activismo social. Este es el propósito de estas jornadas y por eso invitamos a participar a personas que se dedican a la investigación y al activismo.

Día 10 de mayo Lugar: Auditori Mercè Rodoreda c/Ramon Trias Fargas 25-27, Universitat Pompeu Fabra, Barcelona
11:30-12:00
intervención inicial
Laura De la Villa (AEP), João França (AEP), Jordi Mir Garcia (UPF)

12:00-14:00
Derechos en crisis: ofensivas de mercado y recortes de gobierno

Joan Benach (UPF)
Albert Recio (UAB)
David Casassas (UB)
Ada Colau (Observatorio DESC)

15:00-16:00
La Universidad Pública: Un derecho en peligro?
Vera Sacristán (UPC)
João França (AEP)

Día 11 de mayo Lugar: Sala de Graus Albert Calsamiglia, c/ Ramon Trias Fargas 25-27, Universitat Pompeu Fabra, Barcelona

11:30-14:30
Ideas y propuestas del activismo social

– DRY Dremocràcia Real Ja
– FAVB  Federació d’associacions de veïns de Barcelona
– Iaioflautes
– PAH Plataforma d’afectats per la hipoteca
– PARS Plataforma d’afectades per les retallades sanitàries
– PUDUP Plataforma en defensa de la universitat pública

Organització:

Associació d’Estudiants Progressistes

Centre d’Estudis sobre Moviments Socials

Podeu seguir les jornades per twitter a #raonsicamins

Més informació a centre.moviments@upf.edu


15-M: Transitando entre la autonomía, la radicalidad y el nuevo “sentido común”

Por Joseba Fernández

La imprevisibilidad en movimiento: conquistando espacios del “sentido común”

Plantear hipótesis de futuro sobre el movimiento 15-M no deja de ser, prácticamente, un juego estéril de futurología. El carácter irrepresentable e innombrable del mismo, su laxitud programática, su estructuración cambiante o, simplemente, su radical dinamismo e imprevisibilidad lo convierten en un movimiento que avanza en lógicas distintas a las de las hipótesis estratégicas o de la “razón política” clásica.

Sin embargo, esta ausencia de una definición y de unos límites del propio campo ha servido para poder convertir al movimiento en la expresión política antagonista del malestar social. Así, en las primeras semanas, el movimiento se configuró como un espacio neutro en el que todo cabía, y en el que a base de muchas dosis de virtud y fortuna se avanzaba hacia un nuevo escenario de la resistencia social. Sin esquemas preconcebidos y sin teorías estrechas en las que encajar la realidad social, pero con grandes dosis de inteligencia colectiva y de ensayo-error, el movimiento ha conseguido alterar el desesperante curso de los acontecimientos de este país. Continua llegint


Antiglobalización + altermundismo + 15-M

Por Jordi Calvo Rufanges

El 15-M incorpora una serie de elementos característicos que lo pueden haber convertido en una evolución natural de las maneras de hacer de los movimientos sociales de los últimos tiempos, el movimiento antiglobalización y los movimientos altermundistas.

El movimiento obrero, canalizado principalmente a través de los ahora conocidos como sindicatos tradicionales ha llegado al siglo XXI con una clara pérdida de legitimidad, pero sigue vivo y, antes del 15-M, fue el único movimiento capaz de mostrar cierta fuerza contra las nuevas reformas liberalizadoras.  Los nuevos movimientos sociales, identificados principalmente en el ecologismo, pacifismo y feminismo, han llegado a este siglo con la fuerza que les ha dado incorporar sus demandas sectoriales en la agenda política, tras haberlo hecho en la mayoría de la sociedad. Son muchos los avances normativos y culturales hacia la igualdad de la mujer, la sostenibilidad ambiental y el rechazo de la guerra o la violencia. Además hay muchos otros movimientos que permanecen más o menos vivos, dependiendo del momento, como el estudiantil y el vecinal, o los de lucha contra el racismo o la xenofobia o de solidaridad internacional. Y muchos otros que en los años 90 se encontraron en el llamado movimiento antiglobalización, que trató de responder juntando el máximo de fuerzas posible, a la ofensiva neoliberal acontecida tras la caída del muro de Berlín. Continua llegint


Las movilizaciones del 15-M han sido exitosas. ¿Le alcanzarán las fuerzas para sostener su proceso?

Entrevista de Mundu Berriak a Joseba Fernández

Experto en Movimientos Sociales, investigador pre-doctoral en el Departamento de Ciencia Política y de la Administración de la UPV-EHU. Ha participado como activista del movimiento 15-M.

Mundu Berriak: Hace más de tres décadas el Estado español sale de la dictadura hacia al Estado social, de Derecho y Democrático. Para muchos países ha sido un ejemplo de lo que debería ser un Estado de Bienestar tras superar un conflicto dictatorial, sin embargo, las movilizaciones de este último mes muestran que las cosas no están bien ¿Por qué crees que estalla esta movilización denominada 15-M, una de las más importantes desde el periodo de transición?

Joseba Fernández: Vayamos por partes. De un lado, lo primero, negar esa visión “dulcificada” de la Transición española que ha sido presentada, desde las élites, como un ejemplo para otros casos de transiciones políticas. Lo acabamos de ver, recientemente, en el caso de las revueltas de la primavera árabe, donde se ha querido imponer modelos de transición pactadas al más puro estilo español. Treinta años después, los límites de la transición española siguen ahí. Y eso incluye también los límites del Estado del Bienestar español (siempre a la cola en la UE-15 en cuanto a gasto social, por ejemplo).

Dicho esto, pero muy ligado, habría tres factores que explican el surgimiento del “estallido” del 15-M. O, al menos, tres argumentos que lo sustentan: una voluntad democratizadora, unos anhelos de justicia social y, ambos, en estrecha conexión con la crisis económica que tan fuertemente está castigando al pueblo trabajador.

La voluntad democratizadora se conecta con los límites del modelo político español, con  el bipartidismo, con un sistema de partidos heredero de las ventajas que les ofrece el régimen constitucional, la crisis de soberanía de la política en detrimento de los mercados y de los grandes capitales, etc.

Los deseos de justicia social hacen referencia, precisamente, a este menguante Estado del Bienestar. El 15-M ha movilizado, como actor principal, a una juventud que es consciente de que sus condiciones materiales de existencia van a ser peor que las de la generación de sus padres. Las tasas de desempleo (hasta el 45%) y de precariedad, el imposible acceso a la vivienda, las nulas expectativas vitales etc. han sido elementos potencialmente movilizadores. Esta precariedad estructural a la que se ha condenado a la juventud explica también la importancia cuantitativa y cualitativa de la incorporación de jóvenes, hasta entonces desmovilizados, a una dinámica abierta de movilización.

Y luego está, por último, la cuestión de la crisis sistémica que, en el caso español, ha barrido con toda una visión del modelo de desarrollo basado en la financiación de la economía, el efecto riqueza de las clases medias y la burbuja inmobiliaria. El impacto de la crisis ha sido demoledor para millones de familias y eso ha ido generando, de forma larvada, un caldo de cultivo para el malestar y la indignación. Que eso estallara en algún momento parecía evidente. Estaba por ver cuándo y en qué formas se expresaba. De hecho, lo que habría que preguntarse es por qué ha tardado tanto en producirse.

En este sentido, lo que está pasando en algunos países europeos sometidos al chantaje y los ajustes del FMI y la UE no es muy diferente de lo que se produjo en décadas anteriores en América Latina. Salvando las distancias, obviamente, pero sí que hay un cierto paralelismo en el modelo de intervención de los mercados y en una pérdida de derechos sociales y de distribución de la riqueza y de las oportunidades que hace inevitable que la gente se revuelva contra las políticas de recortes que se les quiere imponer.

Por tanto, las condiciones objetivas para la movilización estaban dadas. Faltaban las chispas, las señales para convertir la indignación silenciosa en movilización. Y algo de eso llegó desde los países árabes. Eso fue una señal de que era posible resistir. La influencia de esos procesos no es desdeñable (basta fijarse en repertorios del movimiento como la toma de las plazas públicas). Eso, el éxito de la convocatoria del 15-M y la represión policial de los primeros días ejercieron de facilitadores para articular una respuesta colectiva y masiva que fue tomando forma a un ritmo espectacular. Continua llegint


Indignats i sense por

Per Esther Vivas

El moviment dels indignats, de les acampades, del 15M ha sacsejat amb força el panorama de la mobilització social a casa nostra. Molts han dit que “res tornarà a ser com abans” i és cert. La protesta ha irromput en l’escena política, social i mediàtica sent capaç de convertir el malestar, la desafecció i l’escepticisme en mobilització i acció col·lectiva. S’ha perdut la por i amplis sectors socials han dit que “ja n’hi ha prou”.

Aquestes protestes arriben després de mesos de fortes retallades socials, de fer-nos pagar als sectors populars el cost d’una crisi que no hem creat, de renuncia de les direccions de les principals centrals sindicals a mobilitzar. La crisi econòmica va esclatar a finals del 2008 i d’aleshores ençà l’ofensiva neoliberal no han parat d’intensificar-se. A l’Estat espanyol, les polítiques d’ajust del govern Zapatero, aprovades a mitjan 2010, posaven de relleu, un cop més, la seva claudicació davant els interessos empresarials i del “mercat”. Unes polítiques que a Catalunya s’han intensificat amb el govern de CiU, però que van començar ja amb el govern tripartit.

No en va en la diana dels indignats i les indignades, la classe política actual està en el seu centre. Una classe política professionalitzada, venuda als interessos del capital i amb importants privilegis econòmics. Les portes giratòries, aquells que avui estan a les institucions i demà al capdavant de les principals empreses del país, estan a l’ordre del dia. I per aquest motiu, des de les diferents “places Tahrir”, que s’han multiplicat arreu del territori, es reivindica una altra política, una política des de la base. La crítica contra l’actual sistema bancari és un altre dels leit motiv del moviment. Un sistema financer que s’ha beneficiat d’una crisi econòmica que ell mateix ha creat, rescatat per uns fons públics que n’han socialitzat les pèrdues mentre que els beneficis continuaven sent privats. Una banca usurera, que ha deixat a milers de famílies al carrer, sense llar i hipotecades de per vida.

La gran virtut de les acampades es que han aconseguit connectar amb amplis sectors socials, que s’han sentit interpel·lats per aquests joves que han estat la punta de llança de la remobilització. La solidaritat amb els i les indignades ha estat una constant en el transcurs d’aquests dies. I la multiplicació d’aquestes experiències més enllà de la barcelonina pl. de Catalunya posen de manifest el relleu del malestar social. Unes “places Tahrir” que s’han convertit en l’epicentre de les resistències socials, solidaritzant-se amb d’altres col·lectius en lluita i cridant-los a convergir.

Una nova generació neix avui d’aquestes acampades, deu anys després de les primeres mobilitzacions altermundialistes, quaranta anys més tard d’aquell maig del 68. La revolta mai mor. Avui floreix de nou.

*Article publicat a El Punt|AVUI, 04/06/2011.

 


Algunas reflexiones sobre lo que está pasando: elecciones y movimientos

«Si hubiera un pueblo de dioses, se gobernaría democráticamente»

J.-J- Rousseau

Lo que está pasando en España en este momento tiene algunas analogías con lo que pasó en Italia hace algunos años: puede ser que valga la pena averiguarlas. La crisis económica y social, despertando, frente al miedo de la pérdida y de la inseguridad, los instintos biológicos de los ciudadanos, dio fuerza a aquellos partidos que rivendican una política de la preservación: una perversión, sino un destino, de una democracia entendida como conservación y no difusión de las conquistas sociales. La emergencia de lo que se podría llamar el nivel “animal” de la política está confirmado por el carácter regional y provincial de las reivendicaciones de estos partidos: una reacción territorial y xenófoba que conlleva una pérdida de sentido común, en dirección de la protección de los que se pretende una defensa de los derechos individuales. Una descalificación de las capacidades de adaptación y emancipación de la acción política que aprovecha de la desconfianza en las institutiones del Estado y de la incapacidad de las clases dirigentes, en particular socialdemócratas. De aquí el giro a la derecha que sacude toda Europa. Frente a esta situación, los ciudadanos que todavía conservan, a pesar de todo, un instinto común solo han podido volver a la calle: reclamar el valor de una política de los movimientos – de los ciudadanos, de la solidariedad – más allá de los partidos. Continua llegint