Author Archives: Miguel Candioti

Afinando la puntería, afilando las consignas

Una crítica constructiva que se les podría hacer a las muy felices manifestaciones de ayer domingo convocadas por la plataforma ciudadana ¡Democracia Real YA! en repudio de la clase política, el empresariado y la banca, es el haber omitido destacar a los MEDIOS DE COMUNICACIÓN HEGEMÓNICOS entre los principales enemigos de la democracia real y la justicia social. Para algunos resultará quizás algo demasiado obvio, pero lo cierto es que mientras no logremos generar una decisiva distancia con los canales por donde cotidianamente se cuelan en nuestras casas y en nuestros cuerpos los mensajes del poder capitalista y patriarcal (su in-formación constante), se hará más que difícil mantener o incrementar el nivel de movilización popular crítica que pueda empezar a revertir tanto desastre.


Una rebelión en Europa es posible

Por David Muratore, Sec. Comunicación ATE – CTA Rosario (Argentina)

Equipo de Comunicación CTA Rosario

Rosario, 19 de abril de 2011.

Eric Toussaint estuvo en Rosario invitado por distintas organizaciones sociales (la CTA Rosario entre ellas) y dejó varias definiciones sobre la economía mundial y la del sur de América. “La rebelión popular en algunos países de Europa es posible” afirmó. Alertó también sobre el crecimiento de las tasas de interés en el norte, lo que acarrearía graves problemas a las economías dependientes. “Hay que investigar la deuda ilegítima, no pagarla e invertir en fuentes de financiamiento propio, como el banco del Sur” recomendó para América Latina. Economista e historiador, su primer trabajo “y por diez meses en 1973” fue periodista deportivo, concretamente comentaba partidos de fútbol para un diario belga, aunque se declara no futbolero ya que detesta el negocio que lo rodea, admite sin embargo que aún simpatiza con el Standard Lieja, el quipo de su ciudad y uno de los más populares de Bélgica.

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Los islandeses son unos irresponsables

Isaac Rosa
Público
12/04/2011

“Se eligió la peor opción. Debemos hacer todo para evitar un caos político y económico a consecuencia del resultado.”

-Johanna Sigurdardottir, primera ministra de Islandia-

Vamos a tener que tomar medidas más drásticas para hacer entrar en razón a los islandeses, que han vuelto a rechazar comerse las deudas de los bancos. Por ahora les amenazan con llevarlos a los tribunales, cerrarles la puerta de Europa y que Moody’s les rebaje el rating. Si aún así se resisten, habrá que mandar a la OTAN, porque otra cosa ya no se me ocurre para que actúen como ciudadanos responsables.

Es lo que pasa por dejar que la gente decida. Los de a pie somos por naturaleza irresponsables, porque a diferencia de la clase política no tenemos sentido de Estado. Por eso es mejor dejar las decisiones importantes en manos de los expertos o los gobernantes, siempre más responsables.

Algo parecido ha pasado en Eslovenia: el parlamento aprobó una reforma laboral, y la presión popular logró un referéndum. ¿Y qué creen que ha pasado? Pues que un 82% la ha rechazado. Y pronto votarán también la de pensiones.

¿Se imaginan que a los españoles nos consultasen sobre la reforma laboral, de pensiones o de las cajas? Por suerte somos un país serio, con una clase política responsable y con sentido de Estado, y leyes que dificultan convocar referéndums a tontas y a locas, porque lo más probable sería que nos equivocásemos y votásemos en contra de lo que los mayores, perdón, los dirigentes, saben que es mejor para nosotros.

No sabemos si en Islandia habrá un tercer referéndum, o acabará decidiendo el parlamento. Ya pasó con la constitución europea: en cuanto la rechazaron en Francia y Holanda, se desechó la idea de ratificarla en referéndum, y el nuevo tratado lo aprobaron por vía parlamentaria todos los países salvo Irlanda, donde hubo que votar dos veces para que no se equivocasen los ciudadanos.

Quienes no tienen ya estos problemas son los portugueses. Ellos no votarán sus planes de ajuste, y aunque elijan a sus gobernantes, tampoco éstos decidirán la política económica, por si no son lo bastante responsables. Hoy reciben la visita del FMI, el BCE y la Comisión, gente seria donde las haya, y que les dirán qué es lo que más les conviene.

Fuente:

http://blogs.publico.es/trabajarcansa/2011/04/12/los-islandeses-son-unos-irresponsables/


Islandia se mueve ante la crisis

Daniel Jiménez
Noticias Positivas (N+)
21/03/11

Últimamente se está escribiendo mucho sobre la llamada “revolución silenciada” de Islandia; a veces con acierto, otras con graves inexactitudes. Esta pequeña isla nórdica, similar en tamaño a Andalucía, en la que tan sólo viven unos 315.000 habitantes, era uno de los más claros ejemplos de sociedad del bienestar, hasta el momento en que fueron intervenidos sus tres grandes bancos.
Las protestas que entonces protagonizaron los islandeses provocaron la caída del gobierno, tras lo cual, la población rechazó en referéndum el pago de la deuda originada por las malas prácticas de sus entidades financieras. Sin embargo, hay un nuevo acuerdo para pagar dicha deuda, que volverá a someterse a consulta popular. Al mismo tiempo, otro movimiento popular, cuya finalidad era nombrar una asamblea constituyente formada por la ciudadanía, tampoco está obteniendo los resultados esperados. De todo ello hablamos en la siguiente entrevista con el periodista islandés Kristinn R. Ólafsson, corresponsal en España de Radio Nacional de Islandia.

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Medio millón de británicos dicen no a los recortes

Iñigo Sáenz de Ugarte
Público, 26/03/2011

Carnaval, samba, rastas, cornetas, gaiteros, tambores… Los sindicatos británicos esperaron un año para montar la primera gran movilización en la calle contra la política económica del Gobierno de David Cameron y al final los resultados les dieron la razón.

Cerca de 500.000 personas desfilaron por las calles de Londres en un ambiente festivo y familiar. Desde Embankment, a orillas del Támesis, la manifestación recorrió durante cuatro horas el centro de la ciudad hasta llegar a su destino.

En Hyde Park, se celebró un mitin al que la mayoría de la gente no pudo llegar a tiempo a causa de la asistencia masiva a la marcha.

Por la mañana, John Wills se reía al ver pasar una pancarta en la que una gigantesca Margaret Thatcher dejaba pequeña a la figura de Cameron. “Son los tories de siempre”, decía en una frase que repitieron muchos de los manifestantes. Algunos recordaban las grandes batallas callejeras de los años 80 contra el poll tax que quiso imponer Thatcher.

“La gente está enfurecida”, decía Mary, con el peto de color morado de Unison, el sindicato de los funcionarios, cuya presencia masiva en la concentración resultaba reveladora sobre el colectivo que de forma inmediata más se siente agredido por el espectacular recorte del gasto público aprobado por el Gobierno.

“El Gobierno dice que estamos todos juntos en esto”, comentaba una persona en alusión a uno de los eslóganes más repetidos por Cameron. “Pero sólo se preocupa por los beneficios de los bancos. La gente más pobre es la que se va a ver más perjudicada”.

En el mitin final, el líder laborista, Ed Miliband, utilizó en su discurso la carta segura de los bancos (con estatus de enemigos públicos de la opinión pública), pero también dijo que “necesitamos recortar el déficit”, pero no de forma “tan rápida ni tan profunda” como lo está haciendo el Gobierno.

“El desempleo no es un precio que merezca la pena pagar”, dijo. “La próxima generación no debería ver sacrificadas sus esperanzas en el altar de la reducción dogmática del déficit”.

El público le aplaudió pero sin mucho entusiasmo. Muchos destacaron que los laboristas tenían también responsabilidades sobre el penoso estado de la economía británica, aunque es probable que lo que más les molesta de ellos es que perdieran las últimas elecciones.

El líder de la confederación de sindicatos, Brendan Barber, hizo hincapié sobre todo en la defensa de la sanidad pública. “Con los supuestos ahorros para ganar en eficacia, el NHS (siglas del sistema público de salud) está ya en cuidados intensivos. No les vamos a dejar que destruyan lo que nos ha costado construir durante generaciones”.

El Gobierno ha prometido mantener como mínimo el presupuesto real de la sanidad, pero al mismo tiempo pretende hacerlo más rentable y recortar en unos servicios sanitarios para invertir en otros. Los propios conservadores están preocupados porque la imagen de la sanidad pública puede ser uno de los elementos básicos de la próxima campaña electoral.

La manifestación transcurrió de forma pacífica y sin incidentes. No se puede decir lo mismo de lo que ocurrió en el centro de Londres. Un millar de jóvenes, autodenominados anarquistas, atacaron con piedras y palos las sedes de bancos, hoteles y otras tiendas primero en Oxford Street y luego en la zona de Piccadilly.

Encapuchados, vestidos de negro y con la cara cubierta, la emprendieron con la tienda de ropa Top Shop, al que la campaña UKuncut acusa de evadir impuestos. A partir de entonces, no hubo ningún establecimiento seguro. Los ventanales del hotel Ritz acabaron hechos pedazos.

Lo mismo ocurrió con una sucursal del banco Lloyds, del que la mayoría de las acciones son propiedad del contribuyente. Una sucursal del Santander UK también fue atacada. A primera hora de la noche, la Policía informó de que había ya 75 detenidos y 35 heridos, de ellos cinco agentes.

Los canales de noticias se olvidaron de la manifestación de la mañana y se concentraron en los incidentes. La imagen de la mayor manifestación celebrada en el Reino Unido desde la invasión de Irak en 2003 se vio secuestrada por un millar de violentos.

Fuente:

http://www.publico.es/internacional/368246/medio-millon-de-britanicos-dicen-no-a-los-recortes

Más información:

http://marchforthealternative.org.uk/


Ojalá apareciera realmente “en el aire”…


Por una indignación desenfadada, activa, risueña y poderosa

Después de haber estado asomándome a las creativas acciones de protesta que viene montando el grupo UK Uncut en las sucursales bancarias del Reino Unido, he tenido el agrado de conocer que por Andalucía se está haciendo ya algo similar, afinando también la puntería y la imaginación, y con una fuerza irresistiblemente contagiosa.

Quién sabe: tal vez la mayor seriedad política de la izquierda hoy pase por saber reconocer la importancia que también tiene este tipo de movimientos burlescos, carnavalescos, en los que la actividad práctico-crítica, colectiva y “de base” es además una fiesta desde el principio. ¡Enhorabuena a “las flamencas”!:

http://www.diagonalperiodico.net/La-guasa-es-tan-poderosa-como-el.html

http://www.diagonalperiodico.net/Flo6x8-Cuerpo-contra-Capital.html

http://www.flo6x8.com


La tierra, los indios y el campo

«En una entrevista radial que le hice hace unos meses a Joao Pedro Stédile, el líder de los Sin Tierra brasileños, él adhería con vehemencia al “relato nuevo”. Por un lado, desde hace una década, las reivindicaciones de los pueblos originarios han ido confluyendo en la región con la defensa de la soberanía medioambiental, y por el otro, esa soberanía sobre los recursos naturales es uno de los más grandes desafíos al capitalismo globalizado. Pensadores del Foro Social Mundial como Leonardo Boff o Boaventura de Sousa Santos han coincidido en que la pelea será posible si la estrategia es regional. La ecuación es sencilla: las corporaciones multinacionales que operan sobre esos recursos, desgastándolos, avasallándolos, no pueden ser reguladas por cada Estado individualmente, sino con parámetros comunes de defensa regional. Tal es su fuerza y tal debe ser la que se les oponga, no para que “desinviertan”, que es el cuco que sobreviene cada vez que un Estado se planta frente a la “iniciativa privada”, sino para que las inversiones que lleguen y los puestos de trabajo que creen encajen en el verosímil del desarrollo sustentable.

Sustraerles a las corporaciones su carácter de impunidad transnacional es casi una obligación de cualquier gobierno decente. La región guarda en sí, además, recursos vitales como el agua, el petróleo, la Amazonia, el pulmón del planeta y, obviamente, también la tierra, el territorio.

Los Sin Tierra brasileños son la organización social más grande de América latina y una de las más antiguas. Hace 26 años que pelean ese Gran Tema Latinoamericano: la tierra. Lo que estaba en el origen. La palabra no sólo remite a los pueblos nativos, sino también a la acumulación originaria de la que hablaba Marx. La tierra fue la materia de la acumulación originaria del capitalismo latinoamericano. Nuestras elites hicieron su acumulación originaria de hectáreas sobre el aplastamiento de esos pueblos.

Stédile –un economista marxista pero de raíz cristiana– indicaba además que la defensa medioambiental había cambiado en los últimos años la lucha de los Sin Tierra, tradicionalmente conocidos por sus tomas y ocupaciones. Han peleado más de dos décadas por una reforma agraria que, tal como la pensaban, ya no sirve. Los agronegocios y los monocultivos los llevan del territorio a la política: “¿Para qué queremos pelear por tierras que estarán muertas? Nuestra lucha hoy es por la tierra pero también contra los agrotóxicos y el modo de producción a gran escala”, decía Stédile.

En los ’90, el capitalismo terrateniente, responsable de la cualidad “bananera”, que tan bien combina mariachis con sangre, comenzó a ser un capitalismo arrendatario que se entrega y marca tendencia económica para abrirle paso a las corporaciones trasnacionales. Eso dejó atrás la vieja y amable idea de la “ecología”, para dar paso a otro ítem, de un entramado de intereses muy profundo y difícil de desarmar. Hay vastos sectores en todos los países del Cono Sur que han construido sus sistemas de supervivencia económica en dependencia con esas corporaciones.

Si algo caracteriza esta era de decadencia neoliberal es su doble faz, inhumana en sus dos caras: la tendencia a escindirse de la economía real y fugarse hacia la especulación financiera sin patria ni bandera y, por otro lado, la obstinación, el fanatismo por una producción a gran escala que está destruyendo rápidamente el planeta. Los ’90 permitieron que todo aquello que en materia de protección ambiental no puede hacerse ni en Estados Unidos ni en Europa, viniera a hacerse a América latina. La corporación de capitales norteamericanos y españoles que en 2009 fue sospechada de haber generado los primeros brotes de gripe A, surgidos en el borde de una gigantesca laguna en la que yacen miles de cadáveres de cerdos, había dejado de operar en Estados Unidos después de tener que pagar multas millonarias. México la recibió con los brazos abiertos: llegaba para “crear fuentes de trabajo”. Entre otras cosas, para eso existe el ALCA, un proyecto de puro vasallaje.

Desde hace cinco siglos los pueblos originarios reclaman sus derechos sobre los recursos naturales. Que les fueron y les son salvajemente arrebatados es algo fuera de duda. Lo que ha cambiado es el papel de los pueblos originarios, y ese nuevo rol los coloca en otro lugar del paradigma: son los antagonistas, ahora, no de los colonizadores españoles, sino los de las corporaciones que vienen operando en la región sin los controles estatales que sí rigen en sus países madre. […]»

Sandra Russo

(Publicado en Página/12 el sábado 22 de enero de 2011. Ver artículo completo)


El movimiento anti-recortes en el Reino Unido (1)

Continuando con la cuestión de los masivos recortes al gasto público en el Reino Unido, y dado que se está haciendo evidente que se trata de un impulso que involucra a una cantidad de gobiernos norteños cada vez mayor, quisiera dedicar esta entrada a la difusión de la lucha que está llevando a cabo el movimiento anti-recortes en el Reino Unido, y en particular al lugar central que en él ocupa la joven organización UK Uncut. Considero que este grupo constituye un interesante ejemplo a tener en cuenta en países donde los recortes aun no han llegado (o han sido anunciados) con tamaña crudeza. De hecho, UK Uncut ya ha sido señalada como fuente de inspiración por movimientos en los EE.UU. , por nombrar un país cualquiera.

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El Reino Unido como “Big Society”

La coalición que gobierna el Reino Unido desde hace poco más de nueve meses (11/05/2010), conformada por el Partido Conservador y el Partido Liberal Demócrata, y liderada por el primer ministro David Cameron, a la semana de haber asumido el poder, convocaba al conjunto de la ciudadanía a construir una “Big Society”:

“Hoy es el inicio de una profunda y seria agenda de reformas para quitar el poder a los políticos y dárselo a la gente”
“Eso es porque sabemos instintivamente que el Estado es a menudo demasiado inhumano, monolítico y torpe para hacer frente a nuestros más profundos problemas sociales. Sabemos que las mejores ideas surgen desde abajo y no desde arriba. Sabemos que cuando se da a las gentes y a las comunidades más poder sobre sus vidas, más poder para reunirse y trabajar juntos por una vida mejor, suceden cosas grandes.”1

Hoy, menos de un año más tarde, esta idea de la “Big Society” está develando toda su inmensa hipocresía burguesa, sólo comparable a la de otras fórmulas políticas tristemente célebres, como la de “Il Popolo della Libertà”. La propuesta de “quitar el poder a los políticos y dárselo a la gente” ha sido otra vez interpretada neoliberalmente como eliminar los bienes y servicios públicos, controlados por el Estado, para entregárselos como mercancías al gran capital privado.
En efecto, el gobierno británico está recortando, privatizando y alterando de manera radical la seguridad social y los derechos que habían sido conquistados a lo largo del siglo XX. Los anuncios y las concreciones abarcan desde la privatización del sistema sanitario y el aumento desmesurado de las matrículas universitarias hasta la eliminación de subsidios (para la vivienda, por discapacidad, etc.), el cierre masivo de bibliotecas y piscinas públicas, la venta de bosques y la supresión de autobuses en zonas rurales. Como es sabido este tipo de medidas, que en otras partes del mundo el neoliberalismo atribuía a la necesidad de deshacerse de un estado obsoleto y corrupto, en países como el Reino Unido han debido encontrar una nueva “justificación”, a saber, el “imprevisto” déficit ocasionado por las inmensas sumas de dinero público destinadas a rescatar a los bancos de la crisis financiera generada por ellos mismos, pero que nos afecta a todos por igual. Sin embargo, sabemos que no sólo es una gran mentira que todos seamos iguales ante la crisis, sino también que lo seamos ante los recortes al gasto público: la clase social que más los sufrirá es la clase trabajadora, que perderá beneficios, puestos de trabajo y servicios públicos que cuestan relativamente poco al Estado pero que suponen una enorme diferencia en la vida de las franjas de población con menores ingresos.
Frente a esta situación ha empezado a surgir espontáneamente una serie de organizaciones locales, de diverso grado de extensión territorial e integración institucional, que hoy se van consolidando en un importante movimiento anti-recortes, cada vez más numeroso, articulado y combativo. Entre estas organizaciones ocupa un lugar destacado UK Uncut, una formación que irrumpió en el centro de Londres hacia finales de octubre de 2010 con múltiples acciones de protesta en contra de la evasión de impuestos por parte de las empresas más rentables y los individuos más ricos. Este grupo centra ahora sus objetivos en atacar a los bancos y ha liderado hoy la organización de una serie de “tomas” de sucursales de la Barclays, mientras que el sábado que viene será el turno de la RBS/Natwest. Pero estas acciones concretas, el UK Uncut en particular y el movimiento anti-recortes en el Reino Unido en general, serán tema de una próxima entrada a este blog en los próximos días.

Notas: